เที่ยว THAILAND

Cómo comer en la calle en Tailandia sin hacer el guiri

Cómo elegir un puesto, pedir sin que te abrasen con el picante, usar los condimentos de la mesa y comer con cuchara y tenedor como un tailandés.

La mejor comida de Tailandia no está en los restaurantes con mantel. Está en un puesto con cuatro mesas de metal, unos taburetes de plástico y una señora que lleva treinta años haciendo el mismo plato. Pero para el que llega por primera vez, sentarse ahí puede imponer un poco: no hay carta en inglés, nadie te explica nada y todo el mundo parece saber exactamente qué hacer. Vamos por partes.

Cómo elegir un puesto

La regla de oro es la de siempre: ve donde haya gente local. Un puesto con cola de oficinistas a la hora de comer o de taxistas por la noche es garantía de que la comida es buena, barata y se mueve rápido (o sea, fresca).

Otras pistas:

  • Los puestos hacen una cosa. El que hace khao man gai (arroz con pollo) no hace pad thai. Cuanto más corta sea la oferta, mejor suele ser.
  • Mira la hora. Hay puestos de mañana (sopas de arroz, pathongko, café), de mediodía (arroz con cosas) y de noche (barbacoas, noodles, som tam). Si vas a una sopa de noodles a las seis de la tarde, quizá ya no quede caldo.
  • El hielo no es el problema. El hielo con agujero en medio es de fábrica y es seguro. Lo que hay que mirar es que el puesto esté limpio y que la comida no lleve horas al sol.

Cómo pedir

Señalar funciona perfectamente, pero con cuatro palabras te ganas al cocinero:

Tailandés Pronunciación Significado
ไม่เผ็ด mai phet sin picante
เผ็ดนิดหน่อย phet nit noi un poco picante
ไข่ดาว khai dao con huevo frito encima
กินที่นี่ kin thi ni para comer aquí
ใส่ถุง sai thung para llevar
อร่อย aroi ¡qué rico!

Un plato que funciona en casi cualquier puesto de arroz: kaprao gai khai dao, pollo salteado con albahaca sagrada, arroz y un huevo frito con la puntilla crujiente. Si eres de los que no aguantan el picante, pide el mai phet desde el principio, porque el “poco picante” tailandés no es el tuyo. Avisado quedas.

El carrito de los condimentos

En la mesa casi siempre vas a encontrar una bandejita con cuatro botes, los khrueang prung (เครื่องปรุง). No son decoración, son para que cada uno ajuste su plato:

  • Phrik nam pla: salsa de pescado con guindillas cortadas. Sala y pica.
  • Phrik pon: guindilla seca en polvo. Pica, y mucho.
  • Azúcar. Sí, azúcar. Los tailandeses echan una cucharadita a los noodles y al pad thai.
  • Vinagre con guindilla: le da el punto ácido a las sopas de noodles.

El tailandés prueba el plato, lo ajusta y luego come. Haz lo mismo y te va a cambiar la experiencia.

Cuchara, tenedor y palillos

Aquí no se come con cuchillo. La cuchara va en la mano derecha y es la que va a la boca; el tenedor, en la izquierda, solo sirve para empujar la comida a la cuchara. Meterse el tenedor en la boca no es un drama, pero queda raro, como comer sopa con tenedor en España.

Los palillos se usan casi solo para las sopas de noodles, que vienen de la tradición china. Y si pides arroz pegajoso con un som tam o un pollo a la parrilla, lo normal en Isaan es comerlo con la mano: haces una bolita con los dedos y la usas para coger la comida.

Pagar e irse

Se paga al final. Levanta la mano y di kep tang duay (เก็บตังค์ด้วย), “la cuenta, por favor”. Las propinas no son obligatorias en los puestos, aunque dejar las monedas del cambio siempre se agradece. Y no te quedes de sobremesa si hay gente esperando sitio: en la calle se come, se paga y se deja la mesa libre.

Para estómagos novatos: los primeros días, empieza por platos cocinados al momento (salteados, sopas hirviendo, parrilla) y deja para más adelante las ensaladas crudas y las salsas fermentadas. El som tam con cangrejo fermentado, el som tam poo pla ra, es una prueba de nivel.

Por qué merece la pena

Comer en la calle no es solo una cuestión de precio, aunque un plato de arroz siga costando lo que un café en Madrid. Es la forma más directa de ver cómo vive la gente: quién come a qué hora, qué se pide cuando hace calor, cómo una familia entera cena en una acera un martes cualquiera. Siéntate, pide, prueba y, sobre todo, no te quedes en el pad thai. Hay un país entero detrás.