Por qué todos los tailandeses tienen un apodo (y algunos se llaman Pepsi)
En Tailandia casi nadie usa su nombre oficial. Te cuento de dónde vienen los apodos, por qué los apellidos tienen solo un siglo y cómo dirigirte a alguien sin meter la pata.
En Tailandia es muy fácil conocer a un “Bank”, a un “Golf”, a una “Moo”, que significa “cerdo”, o a una chica a la que todo el mundo llama “Pepsi”. Ninguno de ellos se llama así de verdad. Bienvenido al mundo del chue len (ชื่อเล่น), el “nombre para jugar”, el apodo que tiene prácticamente cada tailandés.
Dos nombres, dos mundos
Cada tailandés tiene un nombre oficial, que suele ser largo, a menudo de origen pali o sánscrito y con un significado importante: “la que trae prosperidad”, “el de mérito brillante” o algo por el estilo. Muchas veces lo elige un monje o un astrólogo según el día y la hora de nacimiento, y no es raro cambiarlo de mayor si las cosas no van bien, buscando un nombre con mejor suerte.
Ese nombre aparece en el carné, en el banco y en la universidad. Pero en la vida real casi nadie lo usa. Para la familia, los amigos, los compañeros de trabajo y hasta para el jefe, eres tu apodo. Hay compañeros que trabajan juntos años sin saber el nombre oficial del otro.
De dónde salen los apodos
El chue len lo ponen los padres al nacer y suele ser corto, de una o dos sílabas. Las fuentes de inspiración son de lo más variadas:
- Animales: Moo (cerdo), Kai (pollo), Gop (rana), Nok (pájaro), Pla (pez), Maew (gato).
- Tamaño u orden: Lek (pequeño), Yai (grande), Noi (poquito).
- Palabras inglesas: Beer, Bank, Benz, Golf, Ice, Mint, Fern… y sí, Pepsi.
- Modas: hay generaciones enteras de niños con nombres de futbolistas o de marcas de coche.
Una explicación popular de los apodos “feos” es que sirven para despistar a los espíritus: si llamas “cerdo” a un bebé, los espíritus no lo considerarán lo bastante valioso como para llevárselo. Hoy casi nadie lo piensa así, pero la costumbre sigue. Y si te interesa el mundo de los espíritus en Tailandia, ya te hablé de las casas de los espíritus.
Hasta los políticos tienen apodo, y la prensa los usa sin problema: Thaksin es “Maew”, Yingluck es “Pu” (cangrejo), Prayut es “Tu” y Paetongtarn es “Ung Ing”.
Los apellidos tienen poco más de un siglo
Lo que más sorprende a los españoles es que los apellidos en Tailandia son muy recientes. Hasta 1913 la mayoría de tailandeses no tenía apellido. Ese año, el rey Vajiravudh (Rama VI) aprobó la Ley de Apellidos y se tomó el asunto como algo personal: él mismo creó y concedió más de 6.000 apellidos a familias que se lo pidieron.
La ley tenía una condición curiosa que sigue vigente: cada apellido debe ser único. Si dos personas comparten apellido, es casi seguro que son familia. Por eso los apellidos tailandeses son tan largos y complicados, sobre todo los de las familias de origen chino, que tuvieron que inventarse uno nuevo cuando ya estaban casi todos los cortos cogidos. Algo parecido a lo que pasa con el nombre completo de Bangkok, que también tiene lo suyo.
Cómo dirigirte a alguien
Esto sí que conviene saberlo si vas a pasar tiempo en Tailandia:
- Se usa el nombre, no el apellido. Al señor Somchai Rattanaphong se le llama Khun Somchai, nunca “señor Rattanaphong”. Hasta las guías telefónicas se ordenaban por nombre.
- Khun (คุณ) es el tratamiento de respeto general, como “señor” o “señora”, y vale tanto con el nombre oficial como con el apodo: Khun Bank.
- Phi (พี่) y Nong (น้อง) indican quién es mayor. A alguien mayor que tú le llamas Phi + apodo; a alguien más joven, Nong + apodo. En el día a día se usa muchísimo, incluso con desconocidos: al camarero joven le puedes llamar Nong y le parecerá lo más normal del mundo.
Truco: cuando te presenten a alguien, pregúntale por su chue len: “Chue len arai khrap/kha?”. Además de ahorrarte un nombre de cinco sílabas, demuestra que sabes cómo funcionan las cosas aquí.
Un apodo para el farang
Si te quedas el tiempo suficiente, te acabarán poniendo uno a ti también, normalmente por algo de tu aspecto o por lo que te gusta comer. No te lo tomes a mal: en Tailandia, que te pongan apodo es la prueba de que ya eres de la casa.