เที่ยว THAILAND

Viajar a Tailandia en temporada de lluvias: por qué no es tan mala idea

Entre mayo y octubre llueve, sí, pero no como te imaginas. Menos turistas, precios más bajos, un país verde y las mejores frutas. Lo que debes saber según la zona.

Cada vez que alguien me pregunta cuándo viajar a Tailandia y le digo que en verano, me mira como si le hubiera recomendado ir a Noruega en enero. “¿Pero no es la temporada de lluvias?”. Sí. Y aun así, me parece una de las mejores épocas para conocer el país, siempre que sepas dónde ir.

Cómo llueve en Tailandia

Lo primero es quitarse de la cabeza la imagen de una semana entera de lluvia gris. En la mayor parte del país, de mayo a octubre, lo normal es que amanezca soleado, que por la tarde se forme una tormenta tropical espectacular, que caiga el diluvio durante una o dos horas y que luego vuelva a salir el sol. Mientras tanto, te tomas un café o te metes en un templo a esperar.

En Bangkok, el mes más lluvioso suele ser septiembre, y alguna calle acaba inundada después de un buen chaparrón. Es parte de la vida de la ciudad: los tailandeses se arremangan, esperan un rato y siguen.

Depende de la costa

Aquí está el truco que muchas guías no explican bien: Tailandia tiene dos costas con calendarios diferentes.

  • Mar de Andamán (Phuket, Krabi, Koh Lanta, Koh Phi Phi): la temporada de lluvias coincide con la del resto del país, de mayo a octubre. El mar se pone bravo, hay más resacas y algunos parques marinos, como las islas Similan, cierran a mediados de mayo y no reabren hasta mediados de octubre.
  • Golfo de Tailandia (Koh Samui, Koh Phangan, Koh Tao): aquí lo peor llega más tarde, entre octubre y diciembre. En julio y agosto suele hacer muy buen tiempo y es justo cuando la mayoría de europeos tiene vacaciones.

Así que si vas en verano y quieres playa, mira hacia el Golfo.

Ojo con el mar en Andamán: las banderas rojas en las playas de Phuket no son decorativas. Cada temporada de lluvias se ahogan bañistas por las corrientes de resaca. Si hay bandera roja, no te bañes.

Lo bueno de la temporada verde

En el sector turístico la llaman la green season, y tiene sus motivos:

  • Todo está verde. Los arrozales recién plantados de Isaan y del norte son de un verde que no se parece a nada. Es la época en la que los campesinos siembran, y se nota en el ambiente de los pueblos.
  • Menos gente. Los sitios famosos, como los templos de Chiang Mai o Ayutthaya, se pueden visitar sin hacer cola.
  • Precios más bajos. Hoteles y vuelos internos bajan bastante.
  • Fruta de temporada. Mangostán, rambután, longan y, por supuesto, el rey: el durian, que entre mayo y agosto está en su mejor momento.
  • Fiestas. A finales de julio empieza el Khao Phansa, la cuaresma budista de tres meses, y en Ubon Ratchathani se celebra el festival de las velas, con esculturas de cera gigantes desfilando por la ciudad.

Lo no tan bueno

No todo es ideal, para qué engañarte:

  • Mosquitos. El dengue tiene su pico en temporada de lluvias. Repelente siempre, sobre todo al atardecer.
  • Planes que se cancelan. Excursiones en barco, trekkings y vuelos pequeños se pueden suspender por el tiempo. Deja algún día de margen.
  • Carreteras. Con lluvia, las motos patinan y los deslizamientos de tierra en las carreteras de montaña del norte son habituales. Si no tienes experiencia, no alquiles moto en Pai en agosto.

Qué llevar

Un chubasquero ligero o un poncho de los que venden en cualquier 7-Eleven, sandalias que se puedan mojar (olvídate de las zapatillas de tela), una bolsa estanca para el móvil y ropa que se seque rápido. El paraguas sirve más para el sol que para la lluvia, como hacen los tailandeses.

En resumen

Si buscas una postal de playa perfecta todos los días, ven entre diciembre y marzo. Pero si quieres ver una Tailandia más tranquila, más verde y más real, con los campos en plena faena y menos turistas por metro cuadrado, la temporada de lluvias tiene mucho que ofrecer. Solo hay que aceptar que, a eso de las cuatro, toca refugiarse un rato.